| Llévame a la casa de tus sentimientos |
| Llévame un poco más lejos, que me arrepiento |
| Llévame derecho hacia la brecha en el techo |
| Aquella por donde escapo cada que me acuesto |
| Y tú te montas en un búfalo feliz |
| Te montas en un egocentrismo tan gris |
| Siéntete un vaquero, eres un ratero |
| Porta tus escamas como un manto del cielo |
| Vaya qué realeza, qué honor se me ofrezca |
| Míralo sangrar turquesa el tapete persa |
| Pero que pereza tu corteza |
| Vil pellejo con alma de viejo |
| Y tú te montas en un búfalo feliz |
| Te montas en un egocentrismo tan gris |
| Y es que, qué flojera una guerra ah-ah |
| Qué flojera inaugurar tu corazón |
| Llegaste de imprevisto y decretaste un servicio |
| Posaste tu estafeta al borde del precipicio |
| Los términos y condiciones te favorecen |
| Bendito siglo veintiuno, me dejaste en visto |
| Pero que pereza tu corteza |
| Vil pellejo con alma de viejo |
| Y tú te montas en un búfalo feliz |
| Te montas en un egocentrismo tan gris |
| Y es que, qué flojera una guerra ah ah |
| Qué flojera inaugurar tu corazón |
| Y es que, qué flojera una guerra ah ah |
| Qué flojera inaugurar caparazón |
| ¿Cómo está la vista desde tu nueva repisa? |