| Madero de fibras nobles |
| Que trajiste de la selva |
| La voz de todos los pájaros |
| Y el zumbo de cien abejas |
| El sol te puso alegrías |
| La noche te dió tristezas |
| Para adornar tu garganta |
| Del cielo bajó una estrella |
| Todas las cosas del monte |
| De los llanos y las sierras |
| Andan caminos sonoros |
| Por la huella de tus cuerdas |
| Los estilos de la pampa |
| Las vidalas de la selva |
| Los cantares del arriero |
| Cuando baja por las cuestas |
| La alegría de los campos |
| La soledad de las piedras |
| La noche de los paisanos |
| El alba que nunca llega |
| Todo cabe en tu madero |
| Guitarra sabia de ausencia |
| La primavera de un sueño |
| O el invierno de una pena |
| El camino que nos trae |
| Y el camino que nos lleva |
| Nos llena el alma de cosas |
| Que sólo en tí se emparejan |
| Guitarra de noble fibra |
| Te quiero porque en tus cuerdas |
| Mis paisanos van juntando |
| La alegría con la pena |
| Ellos no gritan su canto |
| Las canciones las conversan |
| Y un rumor de noche azul |
| Va despertando en tus cuerdas |
| Linda cruz para mi tumba |
| Con mi guitarra y mi quena |
| Lindo responso el silbido |
| Del paisano que se aleja |
| Guitarra de mi cariño |
| No hay nada que no comprendas |
| Eres el alma sonora |
| Que nos afirma en la tierra |
| Todo cabe en tu madero |
| Guitarra sabia de ausencias |
| La primavera de un sueño |
| O el invierno de una pena |
| Eres el alma sonora |
| Que nos afirma en la tierra |