| Eran dos extraños |
| dándose mil besos sin parar. |
| De un par de sonrisas |
| nacen las caricias |
| que no quisieron parar. |
| Se pasó la noche entre vino y copas de champagne, |
| besos y miradas, |
| sin soltar palabras que pudieran molestar. |
| El tiempo se agotó y salieron de aquel bar, |
| enfermos de pasión, prendados de ese amor. |
| La luz del día los separó, como vampiros al amanecer, |
| no se volvieron a ver… |
| ¿En qué estabas pensando |
| cuando os fuisteis sin hablar? |
| No sabes bien como se llama, |
| sí, su forma de besar. |
| No te perdonó que no |
| le dieras tu teléfono. |
| En estos casos tanta timidez |
| no hace ningún bien. |
| Lo tienes que encontrar |
| y volverlo a enamorar. |
| Pasaron los meses y no se volvieron a cruzar. |
| Y en cada salida nuevas despedidas, |
| que no les hizo olvidar |
| todo lo que pasó en esa noche |
| cuando se dieron tanto sin reproches. |
| Y se pusieron a buscar, no se cansaron de esperar, |
| como vampiros un anochecer se volvieron a ver. |
| ¿En qué estabas pensando |
| cuando os fuisteis sin hablar? |
| No sabes bien como se llama, |
| sí, su forma de besar. |
| No te perdonó que no |
| le dieras tu teléfono. |
| En estos casos tanta timidez |
| no hace ningún bien. |
| Lo tienes que encontrar |
| y volverlo a enamorar. |